Cuando México enfrente este domingo a Inglaterra por los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el conjunto dirigido por Javier Aguirre no solo buscará avanzar entre los ocho mejores del torneo, sino también poner fin a una estadística que ha permanecido intacta durante más de siete décadas. Los Three Lions no conocen la derrota frente a una selección de la Concacaf en un Mundial desde la histórica sorpresa protagonizada por Estados Unidos en Brasil 1950.
Aquella derrota por 1-0 es considerada uno de los resultados más inesperados en la historia de las Copas del Mundo. Desde entonces, Inglaterra ha enfrentado en seis ocasiones a selecciones de la región sin volver a perder, consolidando un dominio que buscará extender frente al Tricolor.
Tras ese tropiezo histórico, el combinado inglés ha registrado tres victorias y tres empates contra equipos de Concacaf en la máxima competición de la FIFA. Entre esos resultados destacan triunfos sobre México, Trinidad y Tobago y Panamá, además de igualadas frente a Estados Unidos en dos ocasiones y Costa Rica.
El antecedente frente a México también favorece a Inglaterra. Ambas selecciones ya se enfrentaron anteriormente en una Copa del Mundo con victoria para los europeos, por lo que el duelo de este domingo representa una oportunidad para que el Tricolor cambie esa historia y consiga uno de los triunfos más importantes de su recorrido mundialista.
Más allá de las estadísticas, el contexto es diferente. México jugará como país anfitrión, contará con el respaldo de su afición en el Estadio Ciudad de México y llega después de una fase de grupos que fortaleció la confianza del plantel encabezado por Javier Aguirre.
Por su parte, Inglaterra afronta el compromiso como una de las selecciones favoritas para conquistar el campeonato gracias a la calidad de su plantilla y a la experiencia acumulada en las últimas ediciones de la Copa del Mundo.
El partido ofrecerá un contraste entre la tradición reciente de Inglaterra frente a rivales de Concacaf y la oportunidad para que México escriba un nuevo capítulo en su historia. Una victoria del Tricolor no solo significaría el pase a los cuartos de final, sino también el fin de una racha que permanece vigente desde hace 76 años.





