El defensor mexicano Jesús Orozco “Chiquete” encendió las alarmas en Cruz Azul después de confirmarse que sufrió una luxación de tobillo derecho, con la posibilidad de una ruptura de ligamento, una lesión que podría dejarlo fuera de las canchas por varios meses y poner en riesgo su participación en el Mundial 2026.
El zaguero resultó lesionado durante la semifinal de vuelta ante Tigres, en una acción fortuita que lo obligó a abandonar el campo con gestos evidentes de dolor. Estudios iniciales confirmaron la luxación, pero se realizarán nuevas pruebas médicas para determinar la gravedad total del daño.
De acuerdo con el cuerpo médico del club, en el mejor escenario, Chiquete estaría fuera entre tres y cuatro meses; sin embargo, si se confirma una afectación en tendones o ligamentos, el tiempo de recuperación podría extenderse hasta seis meses, lo que comprometería su preparación rumbo a la justa mundialista.
El defensor, que sumó 934 minutos en 15 partidos del Apertura 2025, no viajará con el equipo a Catar, donde Cruz Azul disputará la Copa Intercontinental frente a Flamengo. Su baja se suma a la del arquero Kevin Mier, quien sufrió una fractura de tibia y también estará fuera de acción durante varios meses.
La directiva celeste ha manifestado su respaldo total al jugador y confía en que el proceso de rehabilitación sea exitoso. Mientras tanto, el cuerpo técnico trabaja en ajustes defensivos para cubrir su ausencia en los próximos compromisos internacionales.
La lesión de Orozco representa un duro golpe para el club y para el propio futbolista, que se perfilaba como uno de los jóvenes defensores mexicanos con mayor proyección hacia la selección nacional y el Mundial de 2026.


